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DESARROLLO: Urgencias retrasan acceso a tecnología informática
por Gumisai Mutume
ESTOCOLMO, 29 jun (IPS) El divorcio entre la realidad de los
países pobres y los debates en el foro internacional sobre
democracia e Internet concluido hoy en la capital sueca dejó una
sensación parecida a la de "oler la comida de las cocinas
ajenas",
según delegados del mundo en desarrollo.
El legislador de Zimbabwe Themba Nyathi recordó que, cuando era
niño y no había carne para acompañar el plato diario
de maíz, los
más pequeños se sentaban fuera de sus casas para sentir
el aroma
que llegaba de otras viviendas donde sí había carne.
"El viento traía el olor. Eso es lo que estamos haciendo
los
delegados de los países pobres en esta conferencia", dijo
el
parlamentario durante la conferencia en Estocolmo, organizada por
el Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia
Electoral, radicada en la capital sueca.
Agencias gubernamentales, organizaciones de la sociedad civil,
políticos y expertos en informática se reunieron entre el
miércoles y este viernes en el foro "Democracia y revolución
de la
información" para discutir sobre el mejor uso de las tecnologías
informáticas en la promoción de la democracia.
Pero en los corredores del centro de conferencias, varios
delegados de los países en desarrollo manifestaban que los
expositores del mundo industrializado no le hablaban a ellos.
Las últimas aplicaciones de conexiones inalámbricas, así
como
la posibilidad de votar en línea o de comprar el programa más
novedoso empalidecen ante la necesidad de liberar a los niños del
hambre y el analfabetismo y darles una atención de salud adecuada,
advirtieron los delegados del mundo pobre.
La brecha digital, que separa a quienes tienen acceso a la red
mundial informática Internet de quienes no lo tienen, se vio
superada por estas diferencias.
"Cuanto más escucho más me deprimo por el divorcio
que existe
entre nuestra realidad y ésta", dijo Nyathi.
"Es una cuestión de prioridades. ¿Cómo puedo
invertir cinco
millones de dólares en paneles solares que suministren energía
a
las computadoras de una aldea cuando en ella se necesitan
perforadoras para obtener agua?", cuestionó.
De 380 millones de personas que el mundo tienen acceso a
Internet, más de 70 por ciento viven en países ricos.
En el mundo en desarrollo hay 3.000 millones de personas que
nunca hicieron una llamada telefónica, pero la situación
varía
enormemente de un país a otro.
Sudáfrica, por ejemplo, instaló una tecnología
satelital para
conectar los distritos municipales, lo cual permitió a las
autoridades electorales contabilizar en línea los resultados de
los últimos comicios.
El Grameen Bank de Bangladesh, que suministra microcréditos
para la población pobre desde los años 80, opera actualmente
un
sistema de telefonía móvil en remotas aldeas rurales y aspira
a
distribuir más de 100 millones de teléfonos a sus clientes.
"Venimos de una realidad distinta. Es bueno hablar sobre el uso
de la informática para controlar las elecciones, pero en algunas
zonas de nuestro país los niños no tienen salones de clase
y
estudian debajo delos árboles", dijo un delegado que no quiso
dar
su nombre.
Eso parece muy lejos de Suecia, donde, según la investigadora
de mercado Jupiter Media Matrix, la mitad de las personas de 12 a
79 años son usuarios de Internet.
El foro examinó formas de aprovechar las nuevas técnicas
de
telecomunicaciones e informática para crear flujos de información
en los países con regímenes autoritarios, asistir procesos
electorales y reducir la desigualdad.
"Estamos lejos de ver las tecnologías de comunicación
e
información como un asunto excluyente", dijo Mats Karlsson,
vicepresidente del Banco Mundial.
Con el fin de reducir la brecha tecnológica "es necesario
abordar todos los problemas" del desarrollo, como "la condonación
de la deuda externa, el alivio de la pobreza y la educación",
sostuvo Karlsson.
Esa declaración está muy bien, pero la situación
en Africa
subsahariana se agrava como consecuencia de la insistencia del
Banco Mundial en la privatización de empresas estatales y la
eliminación de subsidios gubernamentales, replicó Ylva Rodney
Gumeda de la Universidad de Sudáfrica.
El efecto de Internet en la capacidad de los votantes para
producir cambios políticos sigue siendo un misterio, pero la nueva
tecnología ofrece una esperanza para los pequeños partidos,
señaló
Pippa Norris, profesora de la Escuela de Gobierno John F. Kennedy
de la Universidad de Harvard, Estados Unidos.
El mundo ha vivido una oleada democratizadora en los últimos
25
años, periodo en el cual se duplicó la cantidad de países
que
celebran elecciones, dijo Norris.
Según un estudio realizado sobre 179 países, más
de un tercio
de los partidos políticos minoritarios accedieron a la red de
computadoras y comprobaron que allí "pueden competir mucho
mejor
que en los diarios o en la televisión", agregó la experta.
En ese sentido Internet ayudó a reducir la desigualdad y a dar
nuevas oportunidades para la libre expresión. La universitaria
reconoció que los beneficios se limitan al pequeño número
de
personas que tienen acceso a la red y así seguirá siendo
mientras
exista la brecha digital.
Pero las desigualdades entre países y dentro de los mismos
podrían profundizar aun más esa brecha, sostuvo Eduardo
Tadao
Takahashi, coordinador del Programa de Información Social de
Brasil.
De hecho, el número de personas con acceso a la radio y la
televisión se mantuvo sin cambios en los últimos 30 años,
según la
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia
y la Cultura (Unesco).
Mientras en los países ricos hay un receptor de radio por
persona, en los países pobres hay un aparato por cada cuatro
habitantes, según la agencia.
En los países industrializados hay un aparato de televisión
cada dos habitantes, y en los países en desarrollo hay un
televisor cada seis. (FIN/IPS/tra-en/gm/aa/dc/mj/dv cr/01)
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